En abril decidimos hacer una escapada de fin de semana a una de las regiones con más historia de Zaragoza, Las Cinco Villas, en especial Sos del Rey Católico, (Fernando de Aragón), ese señor que se casó con una manchega también reina y empezaron la reconquista de lo que sería el Reino de España.

Pues este señor nació en Sos, en el Palacio de los Sada.

La villa esta erigida sobre un cerro del que salen dos promontorios naturales, en los que se ubican el Castillo y el palacio de Sada, el pueblo conserva sus características de atalaya fronteriza entre los reinos de Navarra y Aragón.

Por lo que las cuestas, las calles adoquinadas y los callejones sin salida no faltan. Pero lo que hace de Sos uno de los pueblos más bonitos que he visitado, es la arquitectura de sus casas, y lo bien cuidadas que están, que todo hay que decirlo, podemos ver casas de piedra de sillería y mampostería, palacios blasonados de los siglos XV y XVI, es una vuelta al pasado perfecta.

La Iglesia de San Esteban conserva unos frescos originales del S.XIV en su cripta, antes iglesia, del año 1054.

El sábado nos cruzamos de comunidad autónoma y vistamos el Castillo de Javier con su iglesia

y el Monasterio de Leyre, este último ubicado en un paraje sensacional cercano al embalse de Yesa.


Paramos en Sangüesa, pero lamentablemente no pudimos visitar su famosa iglesia. Todo en Navarra.

El domingo ya de vuelta a la capital nos acercamos a Uncastillo, pueblo de mis antepasados, no muy lejanos, y que fue declarada Conjunto Histórico-Artístico y alberga uno de los más importantes conjuntos monumentales de Aragón.

Cuenta con un gran número de iglesias románicas, seis en total. Os recomiendo la visita guiada que sale desde la iglesia de San Martín.

En ese fin de semana también visitamos Sádaba con su famoso castillo, que lamentablemente no pudimos visitar por dentro.