Le prometí a Decanela que resumiría los principios del Feng Shui para elegir los colores de una vivienda, y así conseguir armonía y potenciar sensaciones dependiendo del uso que le demos a cada habitación.

El Feng Shui insiste en la necesidad de combinar adecuadamente los colores ya que son una forma de representar la energía de los cinco elementos del Feng Shui: Tierra, Agua, Fuego, Metal y Madera.



Los colores que corresponden al Elemento Tierra son los naturales (madera, habano, beige, crudo, maíz) y el amarillo ya que recuerdan a la tierra, produce estabilidad, nos hacen sentir, firmes y seguros y son ideales para la sala de estar y el dormitorio. El amarillo es ideal para llevar alegría a un ambiente, excelente para la cocina y también para el cuarto de juegos de los niños. Compensa la falta de luz natural.


Aunque personalmente no lo pondría en un dormitorio de niños, puesto que puede ser demasiado energético. Me gusta el amarillo, y con ello me refiero a la gama de melocotones y amarillos claros para el salón y los pasillos pues potencia las relaciones sociales, y al ser en tonos claros relaja también. Además si se pinta el pasillo y el salón del mismo tono, se armoniza los dos espacios y sirve como guía desde la entrada de la casa.


En cuanto al elemento agua, los colores son los azules y negros. Los chinos relacionan el azul con la inmortalidad y se puede utilizar en dormitorios con luz natural intensa o climas cálidos.

Es un color sedante, que conduce a la introspección y a la pasividad. No es apto para lugares donde viven personas depresivas, teatros o climas fríos.



Con el azul hay que tener cuidado, elegir el tono es fundamental. Si es demasiado oscuro se “comerá la luz” y conducirá a la depresión y malestar. Para un dormitorio lo mejor es un azul pastel, ni muy frío ni muy calido, que de luminosidad y relaje. Actualmente así es mi dormitorio y la verdad es que el ambiente es acogedor al combinarlo con cortinas y ropas amarillas pastel, le da alegría y vivacidad por el día con la luz natural, a la vez que resulta relajante para dormir.






El negro por su parte denota elegancia, sofisticación, misterio y sensualidad. No es apto para habitaciones de niños, cocinas, espacios relacionados con la salud y lugares donde se quiera establecer una comunicación fluida entre las personas.


Particularmente yo no pintaría de negro mi casa, queda bien en restaurantes, oficinas y demás, pero los colores extremos cansan y además a la hora de cambiar de color, primero se deberá pintar de blanco varias manos para aclarar y luego aplicar el color nuevo.



En cuanto al elemento Fuego, sus colores son el rojo y el naranja. El rojo es considerado como el color que ayuda a la buena suerte, aumenta la presión sanguínea y activa el apetito. El rojo puro debe utilizarse con moderación, siempre en objetos pequeños y nunca en superficies grandes. El rojo es un activador inespecífico que puede poner en movimiento tanto energías positivas como negativas.


Pintar una habitación de rojo puede ser tan malo como hacerlo de negro.Es un color muy agresivo y puede producir irritación.

El naranja expresa unión con el universo. Es ideal para la sala de estar o habitaciones de huéspedes. Se debe evitar en lugares donde se hacen trabajos que requieran concentración pero en cambio se puede utilizar en cuartos de niños, de juegos o de divertimiento. Una salita de estar o un dormitorio auxiliar donde no se duerma a menudo.


El blanco y gris son para el elemento metal. El blanco irradia pureza y limpieza y se puede usar en cuartos de baño, en la recámara principal, y en el estudio. No es recomendable para el cuarto de los niños.



El gris, es considerado un tono neutro que ayuda a descansar la vista, por lo que es mejor combinarlo con el azul o con tonos naturales, evitando mezclarlo con verdes y rojos. El uso más adecuado para el gris es en oficinas y estudios.

El rosa combina los beneficios del color rojo pero suavizados con los del color blanco lo que lo hace ideal para dormitorios, un tono rosa palo puede resultar muy relajante y a la vez potenciar la presión sanguínea…

El color verde es para el elemento madera que transmite tranquilidad, crecimiento, expansión, salud y rejuvenecimiento. Se puede usar en el cuarto de los niños pero nunca en el de los adolescentes ya que lo que estos buscan en su interior es crecer. También se puede usar en baños, salas de estar, dormitorios y en los lugares donde deban fluir ideas.


Lo mejor para elegir colores además de los gustos personales, es que hagan un aprueba en la pared, los colores no quedan igual en la lata o en un papel. Además de tener una idea global de cómo se quiere la decoración y los colores a combinar.


Para que no sea muy largo y aburrido dejo para otro día mi elección de colores.